Titulo: El árbol generoso
Autor: Shel Sirvestein
Pasó mucho tiempo y el niño no volvía, el árbol estaba triste.
Un día regresó y el árbol se puso muy feliz y de nuevo le dijo “Ven, Niño, súbete a mi tronco, sé feliz.” El niño le respondió que estaba muy ocupado para trepar árboles, “Necesito una casa que me sirva de abrigo.”
“Quiero una esposa y unos niños, y por eso quiero una casa.
¿Puedes tú dármela?” “Yo no tengo casa”, dijo el árbol. El bosque es mi hogar, pero tú puedes cortar mis ramas y hacerte una casa. Así serás feliz, él cortó sus ramas y se la llevó para construir su casa. El árbol siempre se sintió feliz de poder ayudarlo…
De nuevo pasó mucho tiempo y el niño no volvía.
Y cuando regresó el árbol estaba tan feliz que apenas pudo hablar le dijo “Ven, niño, ven y juega.” Estoy muy viejo y triste para jugar, dijo él. Quiero un bote que me lleve lejos de aquí. ¿Puedes dármelo?, Corta mi tronco y hazte un bote, dijo el árbol. Y así podrás navegar lejos y así fue...

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